La primera vez que coincidieron en un escenario fue en marzo de 2007. El momento más emotivo de aquella noche, ante más de 250 mil personas, se produjo cuando Gustavo Cerati y Luis Alberto Spinetta interpretaron "Té para tres" y "Bajan". Allí, Gustavo dijo algo así como que ya estaba hecho, que se podía morir tranquilo... La segunda y última vez fue en diciembre de 2009, en la presentación de "Spinetta y las Bandas Eternas".
"Si hay un sueño cumplido, es este", dijo Gustavo cuando sonaban los últimos acordes de "Bajan".
Fue su sueño cumplido. Y también el mío. El maestro y el mejor discípulo -a mi humilde entender- del rock nacional.
Ellos ya nos dejaron su música y las mejores letras que se hayan escrito. Yo solo siento dolor en esta despedida del "Flaco", que se fue a volar con las hojas en el viento. Y sufro por la larga agonía de Gustavo. No es bueno que estén solos, uno acá y otro allá.
Me duele pensarlo y hasta escribirlo, pero ojalá se encuentren pronto...
Este video, es mi humilde homenaje.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario