viernes, 10 de septiembre de 2010

El país de Di Palma y Alé. El país que no queremos

Las redes sociales no dejan de sorprendernos. Son como una especie de mamushka que a diario descubren un nuevo personaje en su interior. Esta semana, a partir de un mensaje escrito en Twitter, nos enteramos que Marcos Di Palma (sí, el corredor de autos más famoso por sus absurdas anécdotas y sus chistes que denigran a las mujeres, que por su rendimiento en las competencias) circuló con su automóvil a casi 300 km/h en la autopista Panamericana. Quién hizo público semejante escándalo fue el personaje que lo acompañaba, un tal Matías Alé (¿actor, conductor, notero, bailarín? No, ex de Graciela Alfano... ¡Ah!). Entre algunos de los disparates que publicó se leyeron los siguientes:
-"En Panamericana, arriba de un Audi manejado por Marcos Di Palma, es lo mas cercano a la play 3!! Muchachos! Sin palabras! Grosssooooooo!!!!".
-"No puedo twitear de la emoción!!! Maneja con los ojos cerrados y vamos a 285km! Muchachos, yo creía que había vivido muchas cosas, esto NO!!
-Recién me di cuenta porque le dicen El Loko Di Palma! La patente del camión era ….!! Uff! Cerca! Y el, toma mate, y maneja con una mano".
Ahora, la Agencia Nacional de Seguridad Vial busca sancionarlo: http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=105629
Qué Matías Alé es un "Don Nadie", ya lo sabemos. Que Marcos Di Palma es un chico con serios problemas de adaptación social, también. Basta con hacer un poco de memoria para recordalo en cuanto programa ha sido invitado, relatando sus deplorables proezas de manejar sin registro, de exceder la velocidad y de creerse inmortal sobre un auto. Lo que me ha sorprendido es la actitud de los medios. Escuché muy pocas críticas, muy pocas condenas públicas a estos dos imbéciles. Por el contrario. En muchísimas radios y canales le han dado espacio a los dos para "defenderse". Gente como Andy Kusnetzoff o Víctor Hugo Morales le han ofrecido sus micrófonos para esbozar una excusa. Probablemente con sus chistes, piruetas, monerías y gracias que hacen cuando son invitados se han ganado el cariño de periodistas y productores y, por caracter transitivo, de televidentes y oyentes que valoran la "viveza criolla". Pero para la sociedad toda, estos dos tipos son absolutamente secundarios e inservibles.
En la Argentina se mueren casi 30 personas por día en accidentes de tránsito. La mayoría de esas muertes son evitables. Dos personajes públicos violan la ley de manera delictiva poniendo en riesgo sus vidas y la de terceros y, en vez de ser condenados por los principales referentes mediáticos, son premiados con minutos de aire para argumentar unas disculpas que nadie en su sano juicio puede considerar. Todos sabemos que es cierto que Di Palma hizo lo que Alé contó que hizo.
Ojalá prospere la denuncia de la ANSV o que alguien logre llegar más lejos en la justicia contra estos impresentables. En la semana en la que la Presidenta anunció la creación de la Licencia Nacional de Conducir ( http://www.perfil.com/contenidos/2010/09/09/noticia_0002.html ) tenemos una situación ideal para castigar y para enviar un mensaje contundente a toda la sociedad.
Esto no se soluciona con 4 mil pesos de multa. Esto ha sido un delito provocativo y premeditado que merece una sanción ejemplificadora. Si la Asociación de Pilotos quiere seguir siendo colega de este alterado emocional, allá ellos, pero como sociedad deberíamos retirarlo para siempre de las calles y no permitirle que circule por nuestras calles, rutas y avenidas. Es un peligro, lo sabemos y no hacemos nada.

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