Hace un par de años me contaron una historia de Roberto Fontanarrosa.
El genial rosarino estaba con un grupo de conocidos comiendo en un elegante restaurante de su ciudad, uno de esos lugares modernos en los cuales las velas apenas permiten distinguir a las personas, los platos tienen nombres escritos en lenguas extranjeras y las cartas parecen más un jeroglífico que un listado de comidas. Uno de los comensales tomó un menú y, luego de indagarlo algunos minutos, lo cerró y expresó: "Con tan poca luz no veo nada". Fontanarrosa se colocó sus anteojos, tomó la carta, la leyó un largo rato e, imitando el gesto de su amigo, la cerró de la misma manera: "Yo sí veo..., pero no entiendo nada".
Hoy yo puedo leer los resultados de los comicios, pero no entiendo nada...
Sí, no entiendo nada. No alcanzo a comprender como llegamos a un escenario en el cual la peor expresión de la derecha salió favorecida; no logro digerir que lo peor del seudo-progresismo representado en la imagen de Carrió haya aumentado su caudal de votos; pero por sobre todas las cosas no puedo entender como el kirchenirismo se fagocitó a sí mismo vaciando de contenido las mismas luchas que había esgrimido como bandera.
Para resumir lo que siento, estas son algunas reflexiones sobre lo que dejan estas elecciones:
-El mensaje de las urnas es claro: esto fue un voto castigo.
-Ese voto anti - K es el germen de un nuevo Frankestein argentino. El PRO y la derecha peronista tienen la puerta abierta a la presidencia.
-Kirchner perdió con NADIE. De Narvaez es NADIE. No tiene proyecto, no tiene cuadros, no tiene equipos, no tiene historia política (o tiene una muy oscura), no tiene un pensamiento definido. Solo tiene dinero.
-Desde el interior se le dio chapa de "presidenciables" a un traidor del voto popular como Cobos y a un ex gobernador que dejó sumergida una provincia bajo el agua como Reutemann.
-La ceguera popular por darle la espalda al kirchnerismo nos priva de hombres necesarios como Carlos Heller.
-¿Esperanzas? Muy pocas. Sólo ver si Luis Juez desde Córdoba se maneja bien o se deja deglutir por el PJ; y ver si Martín Sabbatella es capaz de edificar algo sólido desde la provincia de Buenos Aires.
-Y por supuesto. Los ingenuos que todavía creemos en utopias, no podemos dejar de ilusionarnos con la brillante elección de Pino Solanas. Porque más allá de ese 25% de los votos logrados en la ciudad de Buenos Aires, ilusiona escuchar un proyecto nacional y federal, una idea del país que todos queremos, pero nadie construye de una vez mientras pasan las oportunidades históricas (y esta que destrozaron los K, fue una de las más cercanas que tuvimos en décadas).
Y, volviendo al principio vuelvo a ver la auto-destrucción argentina. Y tampoco entiendo nada.
2 comentarios:
Kirchner perdió con Duhalde. En el conurbano varios intendentes mandaron a votar con boleta cortada.
Pero quedáte tranquilo: el 70 % votó en contra de de Narváez. (Otro casi 80 votó en contra de Stolbizer, ¿o no?)
Volvió Duhalde. No puedo quedarme tranquilo!
Todos sabemos como termina esto cuando el cabezón comienza a rosquear.
Con decirte que volvió hasta De Mendiguren.....
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