Los seguidores de los juegos de azar en la Argentina estuvieron de parabienes las últimas semanas Una de las 4 modalidades del Quini 6 (juego poceado que consiste en acertar 6 números sorteados entre el 0 y el 45), permaneció vacante durante largos meses y, su premio inicial de 1,5 millones, había crecido hasta superar los 24 millones de pesos. Era el pozo más grande en la historia de los sorteos en el país.
Los números 10-13-17-18-22-29 coincidieron con los jugados por un matrimonio de empleados municipales de la localidad bonaerense de Magdalena. Obnubilados por la noticia, los ganadores cometieron dos errores que considero inexplicables:
-El primero, decidir continuar con sus habituales trabajos administrativos.
-El segundo, darse a conocer en los medios y brindar entrevistas a cuanto periodista se le acercara.
Siempre me produjo un profundo rechazo la gente que dice "Si un día me gano la lotería voy a seguir trabajando. No se puede vivir sin trabajar". ¿Saben la cantidad de cosas que yo podría hacer para ocupar mi tiempo, sin tener que trabajar religiosamente todos los días...?
Por otra parte, la Argentina se ha convertido en un lugar peligroso en el cual bandas delictivas de "poliladrones" se dedican a salideras bancarias, secuestros extorsivos y delitos por el estilo que, extrañamente, se producen cuando una familia o individuo recibe o retira una gran cantidad de dinero. Esto lo sabemos todos y vivimos cuidándonos hasta cuando vamos al cajero a retirar los últimos 100 pesos del mes.
Entones, ¿alguién me puede explicar qué lleva a una persona que gana 24 millones de pesos (en verdad si le descontamos los impuestos y lo pasamos a moneda estadounidense le quedan "sólo" 4,7 millones) en vez de esconderse, a salir en la tapa del diario más vendido para que su cara y la historia de toda su familia sea conocida?
Evidentemente el dinero marea a la gente. (Pero a algunos los idiotiza demasiado).
1 comentario:
Ahora van a empezar a aparecerles amigos y familiares de abajo de las piedras.
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