lunes, 12 de julio de 2010

Este fútbol agoniza

¿Qué decir del mundial, no? Opinar de la actuación argentina sería una tarea ardua, larga y, posiblemente, reiterativa ya que todos han realizado análisis futbolísticos, tácticos, técnicos, estrátégicos, psicológicos, sociológicos, mediáticos o económicos de Diego, su plantel y su rendimiento.
Pero pasó una nueva Copa del Mundo y tenemos muchas particularidades que no pueden ocultarse. Dentro de todos los ámbitos existen situaciones inesperadas. Cuando se dan en forma aislada podemos hablar de "casualidades". Cuando son varias y trascendentes las eventualidades, tenemos que hablar de "causalidades". Y este Mundial fue muy "causal". Han pasado muchas cosas en un mes que no pueden analizarse como "casuales". Si bien el fútbol es el más impredecible de los deportes, la sucesión de hechos imprevistos merecen una reflexión.
Veamos, ¿cuáles son esos hechos que escapan a la media?
-El lugar donde se jugó. El primer Mundial en suelo africano.
-Sudáfrica, el organizador de la Copa fue el primer anfitrión en quedarse afuera en la primera ronda.
-Por primera vez, un Mundial jugado fuera de Europa es ganado por un europeo.
-España logró un Mundial luego de 70 años en los cuales sólo 7 países habían logrado alzarse con la Copa.
-En las 18 finales anteriores nunca habían estado ausentes Brasil, Alemania, Italia y Argentina. Siempre hubo, al menos, uno de esos 4 seleccionados. Esta vez, estuvieron ausentes.
-El único invicto de la Copa fue Nueva Zelanda, una selección marginal de Oceanía, el continente más alejado del alto rendimiento futbolístico.
-Japoneses y coreanos exhibieron gran habilidad en la ejecución de pelotas paradas, demostrando que practicando y practicando y practicando; alguna vez van a llegar.
-Por primera vez recibió el Balón de Oro un jugador que nos disputó la final ni se colgó una medalla en el podio.
-Se desarrolló un balón especialmente diseñado para favorecer la cantidad de goles, pero nos encontramos con el Mundial más bajo de la historia en promedio de gol.
-Los errores arbitrales, esos que alimentan el folklore del juego, pasaron a convertirse en una escandalosa forma de alterar las reglas.
-Demasiados DT extranjeros que no alcanzan a comprender la idiosincrasia de sus dirigidos. Basta rescatar el caso de los equipos africanos entrenados por europeos a quienes les quitaron su esencia pretendiendo atarlos a sistemas de juego que no sienten.
-Salvo el caso uruguayo que fue un accidente del fixture, han llegado equipos integrados por jugadores que se desempeñan en la misma liga o en el mismo equipo o a una distancia que les permite entrenar juntos con frecuencia.
-Horas de radio y TV, millones de litros de tinta y toneladas de papel de diarios y revistas, billones de twiteos y comentarios en redes sociales que se gastaron para analizar e interpretar una competencia entre 32 selecciones de 5 continentes para que un pulpo sea el analista más prestigioso... (Sí, esto es gracioso, pero sirve para demostrar el absurdo que muchas veces rozó este mundial).
¿Tienen conexión estas particularidades? Sí y no. Sin caer en la estupidez de rasgarnos las vestiduras por los negocios que se mueven alrededor de esto; si hacen cada vez más plata con el fútbol, todo bien, pero si matan a la gallina de los huevos de oro, se van quedar sin "caja" y nos van a dejar sin el juego. Cada vez más el marco oculta al cuadro. Cada vez más lo que rodea al juego invade la cancha como la maleza que le quita la vida a la hierba.

Reflexiones

-Terminamos de sufrir una competición mundial de bajísimo nivel individual y grupal. Hemos visto poquísimos goles de gran factura o jugadas memorables.
-La jerarquía arbitral ha tocado fondo. Y no me refiero a un gol anulado o a un off side no cobrado. Me refiero al juego brusco y a la soledad en la que se movieron las grandes estrellas. Basta recordar los justificados reclamos de Diego para proteger a Messi de la carnicería griega. ¿Dónde habrán quedado aquellas épocas del "fair play" que pregonaba la FIFA?...
-Estamos ante la necesidad imperiosa de un cambio de rumbo. Un golpe de timón. Si se continúa en esta dirección vamos a ver mundiales con mucho show, pero sin absolutamente nada más para recordar que pulpos o vuvuzelas... Tendremos enormes conciertos de apertura y de cierre. Viviremos decenas de imagenes conmovedoras con líderes ancianos en las tribunas o nos asombraremos con los estadios, pero no recordaremos más a los grandes jugadores, a los goles que erizaban la piel y a los partidos que quedaban para siempre en el recuerdo...
-El tema del balón, para mi es clave. No podemos jugar a la "pelota" con una que no sirve. Que perjudica a los creativos y expone a los jugadores a errores imperdonables en la alta competencia.
-El rol de los jugadores es esencial: no se puede jugar en el límite del rendimiento físico ni llegar 20 días antes luego de una temporada de 60 partidos sobre los músculos. No se puede jugar con ese balón, ni en esos campos de juego mojados, ni con esos árbitros que los exponen a lesiones.
-Los DT deben exigir 40 días reales de tiempo de descanso previo al mundial.
-Los países "exportadores" de jugadores, grupo del cual somos grandes representates, deben elaborar urgente leyes y reglamentos para retener más tiempo a sus jugadores: por ejemplo, no permitiendo su venta antes de los 21 años o hasta cumplir una determinada cantidad de partidos en primera.
-Debatir de manera urgente el ingreso de la tecnología en el fútbol (mis propuestas sobre este punto vendrán en el posteo siguiente).
-Por más que querramos "globalizar" al fútbol, los jueces no pueden ser uzbecos. Ojo, no tengo nada contra el maravilloso pueblo de Uzbekistán, pero de una nación que no tiene liga profesional no puede venir un señor a conducir los destinos de Argentina y Alemania que juntas reunen 10 finales del mundo.
-Más allá de gustos personales y de rendimientos desparejos si a una fiesta donde van 736 jugadores no logran destacarse aquellos que nos deslumbran semana a semana (Messi, Ronaldo, Robben, Kaká, Rooney, etc., etc.), es porque algo está mal planificado.

En síntesis, estamos muy ocupados por los recitales, por la televisación, por el "circo" que se armó con las listas de 30 y de 23 jugadores, pero estamos dejando a la deriva nada más y nada menos que a los jugadores, a los árbitros, al reglamento y a eso tan básico y esencial como la pelota...

2 comentarios:

Ariel dijo...

Estoy de acuerdo con muchas cosas que dijiste y no tanto en otras, pero pregunto...

¿Que hubiera pasado si Argentina ganaba el Mundial?

Seguramente el mal arbitraje, el mal diseño del balón, el frio y el largo etc de las cosas que bien describiste, no hubieran sido "tan malas" ó no hubieran resaltado tanto.

Y otra pregunta mas... ¿Cual es la excusa para que un equipo como Inglaterra ó Argentina pierda 4 a 1 y 4 a 0?... Está bien, perdieron contra Alemania que no es un cualquiera, pero equipos como esos no pueden perder así y no me digas que fue por la pelota, el arbitro ó las vuvuzelas.

Estoy contento con el resultado de este Mundial porque por fin se llevó la copa un equipo que nunca la tuvo, fuera España u Holanda.

Carlos dijo...

Ariel, gracias por el comentario. Mirá que no eran excusas eh. De haber ganado la Argentina hubiese pensado exactamente lo mismo sobre el torneo y sus particularidades.
El resultado de Alemania contra Inglaterra y la Argentina dsps lo comentamos por mail, es largo y tiene distintas aristas.
En cuanto a la final, hubiese pagado para que lo ganara Holanda... España ha sido el menos malo, pero la "soberbia" española me está cayendo muy mal... Saludos.