En la madrugada de ayer, la Cámara de Diputados dio media sanción a un incremento en los impuestos a la importación de equipos de computación y tecnología informática. La decisión elevaría alrededor de un 20% los precios de PC's, Notebooks, Netbooks, etcétera.
La medida -que no alcanza a los componentes foráneos que son ensamblados en la provincia de Tierra del Fuego- apunta a fomentar la fabricación de productos nacionales. A priori, es una idea acertada: limitar el ingreso de equipos extranjeros y desarrollar tecnología de punta de origen argentino.
Ahora, para que esto sea efectivo, se debería acompañar el proyecto con un plan que permita desarrollar la industria del software y del hardware: la instalación de polos de producción en distintas regiones, los créditos blandos, la capacitación y la aplicación de beneficios para que técnicos argentinos que trabajan en el exterior regresen a enriquecer grupos de trabajo, son algunas medidas que se me ocurren a mí, pero que nadie menciona.
Entonces, sin un plan de desarrollo productivo (que por ejemplo países en crecimiento como Brasil e Irlanda aplicaron hace más de 15 años), el aumento en los impuestos no es más que un recurso recaudatorio sin sentido que sólo servirá para encarecer aún más la actualización informática.
1 comentario:
Me viene a la memoria algo que dijo Henry Ford: "El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos."
Publicar un comentario